El día que un perro de 20 kilos arruinó unas vacaciones familiares
Este artículo aborda una situación cotidiana que casi nadie valora hasta que ocurre: los riesgos legales y económicos asociados a tener un perro. A través de un caso realista, se explica por qué un incidente aparentemente menor puede acabar en una reclamación elevada y cómo un seguro de mascotas de Responsabilidad Civil, que puede cubrir hasta 200.000 € por solo 57 € al año, puede evitar un problema patrimonial serio con un coste anual muy reducido.
Nadie piensa en seguros de mascotas cuando baja a pasear al perro. Hasta que ocurre algo.
Fue un domingo por la mañana, en un parque de una ciudad media española. Un perro mestizo, tranquilo, con correa, se asustó por una bicicleta que apareció de repente. Tirón seco. Caída. La ciclista acabó en urgencias con una fractura de muñeca y varios puntos en la cara.
El dueño del perro pensó que bastaría con pedir disculpas. No fue así. Hubo parte policial. Hubo reclamación. Hubo abogado.
La indemnización superó los 18.000 € entre gastos médicos, baja laboral y daños morales. El seguro de hogar no cubría al animal. El propietario del perro tuvo que responder con su patrimonio.
En España, cualquier perro puede generar Responsabilidad Civil, no solo los de razas consideradas conflictivas. Un empujón, un mordisco leve o una caída provocada por miedo son suficientes.
La mayoría de los propietarios descubre el problema cuando ya es tarde. Cuando llega la reclamación por escrito y la cifra no baja de cinco dígitos.
Un seguro de mascotas no está pensado para el animal. Está pensado para proteger al dueño.
Una póliza de Responsabilidad Civil cubre hasta 200.000 €, sin franquicia, e incluye defensa jurídica y asistencia veterinaria baremada.
Todo ello por 57 € al año.
Por solo 57 € al año, el riesgo simplemente no compensa.